martes, 13 de julio de 2010

El enfoque edumetrico y psicometrico en evaluacion


Continuamente los estudiantes son sometidos a “evaluaciones” que en la mayoría de los casos no buscan evaluar, sino que por el contrario, su razón principal está dada por obtener una calificación que permita cumplir con los requerimientos administrativos.

Existe la tendencia a confundir calificación con evaluación olvidando que la primera es sólo un juicio de valor, en tanto que la segunda es, fundamental para establecer los logros y deficiencias, las razones de cada una y así retroalimentar el proceso.

De esta forma, cada vez que un estudiante recibe los resultados, dirige toda su atención a la nota obtenida y no a los datos que arroja el instrumento. Como por ejemplo: “Aunque obtuve una buena calificación debo mejorar mi capacidad de análisis ya que en esta área Ítem estuve bajo”, o si bien mi nota es deficiente he avanzado en aquellas áreas que me costaban.

Las nuevas concepciones educacionales han impactado fuertemente sobre la importancia de la evaluación, lo que se ha exteriorizado por la manera de enfrentar la elaboración de los instrumentos de medición y por la forma de interpretar los resultados del proceso de enseñanza – aprendizaje.

A continuación se presentan las características distintivas más relevantes de dos tendencias para enfocar la medición y apreciación de los resultados del aprendizaje. Estos enfoques son conocidos bajo los nombres de evaluación por normas “Psicométrica” y evaluación por criterio por criterio, logro “Edumétrica”.


Enfoque evaluativo psicométrico

Cuando un profesor elabora y aplica un instrumento de medición, constituido por preguntas o tareas de aprendizaje con diversos grados de dificultad, porque desea establecer de rendimiento entre sus alumnos, lo que ha hecho, este profesor, ha sido y administrar un procedimiento evaluativo desde una perspectiva Psicométrica de la evaluación.

De igual modo cuando un profesor compara el aprendizaje de un alumno con respecto al resto de sus compañeros y, como resultado de dicha operación, concluye que el alumno ha mostrado un alto, medio o bajo rendimiento, este profesor no ha hecho otra cosa que enfrentar la tarea evaluativa desde la misma perspectiva Psicométrica o por normas.

En consecuencia, cuando un alumno es evaluado desde una esta perspectiva y obtiene el puntaje o calificación más alto de su grupo, significa que ha logrado uno de los mejores desempeños dentro de su curso, pero difícilmente indicará si ese alumno ha alcanzado el nivel mínimo o máximo de aceptación probables para los aprendizajes específicos de esa asignatura.

Por lo tanto, los juicios valorativos y conclusiones sobre el desempeño de un alumno, sólo podrán ser generalizables a otras situaciones de evaluación en que participe ese mismo grupo de educandos. Por ejemplo, el juicio evaluativo “El mejor o peor estudiante de matemática” no señala lo que alumno sabe o no sabe de esa materia, ni tampoco garantiza que tal situación se mantendrá si se compara al estudiante con un grupo de alumnos distinto del original, sino que sólo que es el mejor (o peor) de su grupo.

Esta forma de evaluación es realmente preocupante, pues lleva a los que obtienen mejores resultados a pensarse como un “sabelotodo” y los de bajos resultados como inútiles olvidando el viejo adagio que dice que “Es preferible ser cola de León que cabeza de Ratón”

En síntesis, la evaluación Psicométrica presenta las siguientes características fundamentales:

1.- Los resultados de las mediciones de aprendizajes se interpretan comparando el rendimiento de cada alumno con el de los demás miembros del grupo evaluado.

2.- Los juicios evaluativos no son absolutos sino relativos. La calificación o clasificación que se le asigne a un alumno dependerá de las características del grupo de que forma parte.

3.- El desempeño grupal promedio y su variabilidad constituyen la norma o marco de referencia para analizar y valorar la calidad del rendimiento.

4.- Los resultados obtenidos proporcionan escasa información sobre el grado de eficiencia que el alumno posee respecto de las capacidades que se están evaluando. Sólo señalan si el alumno tiene mejor o peor, mayor o menor capacidad respecto de sus compañeros. Este enfoque puede ser útil para seleccionar aquellos que sean más aptos para ejecutar una actividad determinada.

5.- las pruebas deben permitir establecer diferencias de desempeño entre los miembros del grupo evaluado.

6.- los resultados de las pruebas son válidos, útiles y, por lo tanto, generalizables, únicamente dentro del grupo evaluado.


Enfoque evaluativo Edumétrico

Si un profesor pretende que sus juicios valorativos sobre los aprendizajes estudiantiles expresen el grado en que cada alumno ha logrado determinados objetivos propuestos previamente para su asignatura, entonces ese profesor deberá evaluar desde una perspectiva edumétrica.

En este enfoque, los resultados de aprendizaje, cualquiera sea el instrumento de medición empleado, son comparados con un criterio absoluto. Este criterio representa lo que, a juicio del profesor, debe saber hacer el alumno. A este “saber hacer” se le conoce como dominio. El dominio implica tanto el tipo de tarea que ha de ejecutarse (conducta), como el contenido o materia incluido en la ejecución. Calcular perímetros y áreas, utilizar los elementos constitutivos de la música, etc. son ejemplos de dominio, pues todos ellos incluyen conductas y sectores de contenido e información.

El dominio así definido servirá de marco de referencia para comparar y determinar qué es lo que puede hacer el alumno y si su ejecución es igual o inferior al aprendizaje deseado. Aquí se deja de lado para efectos de comparación, los resultados del resto del grupo evaluado.

De acuerdo a este enfoque, al definir “dominio” que servirá de base para elaborar una prueba que evaluará la calidad de una ejecución con respecto a un objetivo, se define también el “criterio de éxito” esperado para dicho objetivo. Las pruebas estructuradas de esta forma y para estos fines son denominadas “pruebas referidas a criterios” o “pruebas con fines edumétricos”.

En una prueba con fines edumétricos, cada pregunta debe estar íntimamente relacionada con alguno de los objetivos que conforman el dominio. Es decir, que se garantice la validez de contenido o congruencia entre cada objetivo y el o los ítems elaborados para su comprobación. Asimismo, que el criterio de éxito o nivel de aceptación mínimo deseable sea definido y establecido con antelación a la administración de la prueba.

Por otra parte, una prueba con fines edumétricos no interesa el grado de dificultad ni el índice de discriminación de sus preguntas; tampoco interesa comparar los resultados entre los alumnos. En cambio, si interesa que la prueba entregue antecedentes detallados sobre las ganancias o cambios de conductas individuales observados, respecto del dominio indagado.

En síntesis, la evaluación edumétrica o por criterios presenta las siguientes características fundamentales:

1.- La formulación clara y precisa de objetivos son la base para definir y evaluar el dominio conductual de los aprendizajes planificados para la asignatura.

2.- Las pruebas deben constituir una representación exacta del dominio que se desea evaluar

3.- Las preguntas deben ser congruentes con los objetivos de aprendizaje que conforman el dominio.

4.- Los resultados de aprendizaje son comparados con un criterio absoluto de desempeño para un dominio dado, definido previamente por el profesor.

5.- El nivel de aprendizaje mínimo aceptable para el dominio dado, debe ser establecido antes de aplicar las pruebas y, en lo posible, basado en experiencias anteriores y condiciones educativas semejantes (confiabilidad)

6.- La fuente de significado está en el nivel de logro alcanzado por cada alumno respecto de cada objetivo y no del grupo del que forma parte.

7.- No interesa saber que alumnos del curso son mejores o peores

8.- Está orientada a cumplir una función formativa y no selectiva de los estudiantes.



EN SINTESIS

El proceso de enseñanza – aprendizaje puede ser evaluado desde una u otra perspectiva. El marco de referencia conceptual postulado por uno y otro enfoque implica la utilización de procedimientos diferentes para estructurar, desarrollar y analizar situaciones de evaluación. Si los propósitos que orientan un proceso educativo son de índole formativo y remedial, es conveniente el empleo de una evaluación de criterios o edumétrica. Por el contrario, si el proceso educativo es selectivo, la evaluación Psicométrica o por normas satisfará dicha intencionalidad.


1 comentarios:

Andres Rormoser dijo...

Les recomiendo utilizar el Test Psicométrico PDA una excelente herramienta avalada científicamente que permite identificar el perfil conductual de cada individuo y de esta manera identificar, retener y desarrollar el talento humano dentro de nuestra organización.

Saludos, AR

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